La Generalitat Valenciana ha delineado un plan estratégico para los parques inundables, un proyecto de infraestructura verde multifuncional que abarcará 1.485 hectáreas distribuidas en 18 sectores a lo largo de las cuencas del Poyo y del Turia. Esta iniciativa busca reforzar la protección del área metropolitana contra fenómenos meteorológicos extremos, regenerar espacios degradados y mejorar la calidad de vida en la región, adoptando un enfoque innovador de coexistencia planificada con el agua. La implementación de esta solución natural, que incluye la licitación de los primeros trabajos y un concurso internacional de diseño, representa un cambio paradigmático en la gestión territorial post-DANA 2024.
El macroproyecto está diseñado para funcionar como un sistema continuo y adaptable, con zonas recreativas y corredores ecológicos en condiciones normales, y como áreas de expansión controlada del agua durante episodios de lluvias intensas. La coordinación con los ayuntamientos y la Confederación Hidrográfica del Júcar es clave para ajustar las actuaciones a las necesidades locales y garantizar la complementariedad con las obras estructurales de encauzamiento. Este modelo de ordenación territorial refleja el compromiso de la Generalitat con la resiliencia climática y el desarrollo sostenible, transformando los espacios más vulnerables para reducir riesgos y asegurar la seguridad de la población frente a futuros eventos.
La Red de Parques Inundables: Protección y Resiliencia Metropolitana
El proyecto de parques inundables en Valencia emerge como una respuesta fundamental ante la creciente amenaza de fenómenos meteorológicos extremos, como la DANA de octubre de 2024. Con una extensión planificada de 1.485 hectáreas, esta infraestructura verde se desplegará estratégicamente en 18 sectores que abarcan las cuencas del Poyo y del Turia, buscando una protección integral del área metropolitana. Más allá de su función principal de contención hídrica, estos parques están concebidos como espacios multifuncionales que ofrecerán áreas de recreo, corredores ecológicos y zonas agrícolas compatibles, integrando la gestión del riesgo con la mejora del entorno urbano y rural. Este enfoque innovador representa un cambio de paradigma en la relación con el agua, transformando la confrontación en una convivencia planificada y segura, vital para la resiliencia territorial de Valencia.
La Generalitat Valenciana ha puesto en marcha una hoja de ruta detallada para este macroproyecto, enfatizando la necesidad de una regeneración territorial integral. Los primeros trabajos serán licitados este año, y se prevé un concurso internacional de diseño para asegurar la coherencia paisajística, funcional y ambiental del conjunto. Este sistema continuo de parques inundables no solo busca mitigar el impacto de futuras avenidas, sino también recuperar y valorizar espacios ambientales, elevando la calidad de vida de los habitantes. La iniciativa subraya el reconocimiento de que los eventos climáticos extremos ya no son excepcionales, sino una realidad que exige soluciones permanentes y sostenibles, como estos parques que actúan como una barrera natural y funcional contra las inundaciones.
Diseño y Colaboración: Un Modelo de Gestión Hídrica Sostenible
El macroproyecto de parques inundables en Valencia no solo destaca por su vasta extensión, superando las 1.400 hectáreas, sino también por la creación de más de 72 kilómetros de recorridos verdes y fluviales. Estos elementos, vinculados a las cuencas del Poyo y del Túria, están diseñados para fortalecer la resiliencia del territorio frente a inundaciones, complementando las obras de encauzamiento tradicionales. Entre las funciones clave de estos parques se encuentran la laminación y retención de avenidas, la renaturalización de cauces y riberas, y la compatibilidad con usos agrarios y forestales. Asimismo, se integrarán con el planeamiento urbano existente, ofreciendo nuevos espacios libres y rutas peatonales y ciclistas, fomentando la conexión entre el Jardín del Turia y el Parque Natural del Turia.
La implementación de este proyecto requiere una estrecha coordinación entre la Generalitat, los ayuntamientos implicados y la Confederación Hidrográfica del Júcar. Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación, ha enfatizado la importancia del trabajo conjunto para adaptar cada actuación a las necesidades específicas de cada localidad, ajustar usos y ubicación de equipamientos, e incorporar criterios de diseño municipales antes de la definición final de los proyectos. Sectores como Pla de Quart, Horteta, y los conectores urbanos de La Torre-Alfafar y Massanassa-Catarroja son ejemplos de cómo la iniciativa busca consolidar un corredor verde metropolitano y asegurar la continuidad peatonal y ciclista. Este modelo de ordenación territorial, alineado con las directrices europeas de resiliencia climática, subraya un compromiso firme con la protección ambiental y la seguridad de la población a largo plazo.