Las Tablas de Daimiel Superan las Mil Hectáreas Inundadas, Acercándose al Máximo Histórico

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El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, un enclave natural de vital importancia en la región, ha logrado una significativa recuperación hídrica, alcanzando actualmente una extensión de 1.000 hectáreas inundadas. Esta cifra representa casi el 58% de su superficie total con capacidad de anegamiento, situándose muy cerca del pico de 1.100 hectáreas alcanzado el año anterior. La constante afluencia de agua en los últimos meses ha propiciado este resurgimiento, brindando un panorama optimista para el ecosistema y la fauna que lo habita, a las puertas de la primavera. A pesar de la posible dispersión de aves acuáticas a otros humedales de la cuenca, la situación actual sienta una base sólida para la vitalidad biológica del parque.

Carlos Ruiz de la Hermosa, director del parque nacional, ha detallado la progresiva evolución de la superficie acuática. Desde diciembre de 2025, cuando se registraban 180 hectáreas, hasta principios de marzo de 2026, la extensión anegada ha ido en constante aumento. Específicamente, el 1 de enero se contabilizaban 306 hectáreas, el 1 de febrero 428, y el 16 de febrero ya eran 855 hectáreas. Esta tendencia ascendente sugiere que el parque podría igualar o incluso superar el máximo de 2025 en los próximos días. En cuanto a los niveles de agua, la estación de Puente Navarro reportó 605,61 metros, mientras que el área central del parque, el Tablazo, mostraba una columna de agua de 60 centímetros, aproximándose a los 605,66 metros y 66 centímetros, respectivamente, del año pasado.

Los arroyos Casablanca y Cañada del Gato, que anteriormente contribuían con caudales considerables, han disminuido sus aportes. Sin embargo, Madre Chica y el canal del río Gigüela continúan suministrando agua, aunque con menor intensidad. A pesar de la reducción de los caudales del Gigüela a medida que se acerca al parque (de 21,43 m³/s en Villafranca de los Caballeros a 1,80 m³/s en Villarrubia de los Ojos), el volumen actual sigue siendo crucial para mantener la inundación. Se estima que el Gigüela podría seguir contribuyendo durante al menos un mes más, lo que, junto con las condiciones climáticas favorables, permite una inundación sostenida y beneficiosa.

La situación actual de abundancia hídrica ofrece al parque un punto de partida inmejorable para la temporada primaveral, a diferencia del año anterior, cuando el aumento de agua coincidió con el inicio de esta estación. Este adelanto podría potenciar los procesos ecológicos del humedal. No obstante, Ruiz de la Hermosa advierte sobre la posible dispersión de aves acuáticas, ya que la mayor disponibilidad de agua en otros humedales mediterráneos podría reducir la concentración de especies en Las Tablas. La respuesta de la vegetación subacuática a la calidad del agua, similar a la del año pasado, será otro factor clave; se espera que un aumento de la temperatura favorezca su crecimiento.

Actualmente, el parque alberga una gran diversidad de aves acuáticas, incluyendo 738 patos cuchara, cerca de 1.800 ánades frisos, 1.700 azulones, aproximadamente 2.000 cercetas comunes y 400 patos colorados, con proyecciones de un incremento en sus poblaciones. Se han observado 764 porrones europeos y 60 porrones pardos, una cifra considerada muy positiva, además de 55 cercetas pardillas, una especie en peligro de extinción, y 15 ánades rabudos. Otras especies notables incluyen 3.354 fochas comunes y 93 zampullines cuellinegros. A pesar de que la semana pasada aún se encontraban cerca de 2.000 grullas, se anticipa su partida inminente hacia sus zonas de cría. Un hallazgo destacable ha sido la observación de ejemplares de bigotudo, un ave asociada a los carrizales cuya presencia no se había detectado en años, lo que representa una grata sorpresa y un indicador positivo para la salud del ecosistema.

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