Correr, una de las actividades físicas más populares y recomendadas por sus múltiples beneficios para la salud física y mental, atrae cada vez a más personas. Sin embargo, para los principiantes, la emoción de comenzar puede llevar a errores que resultan en lesiones. Para disfrutar plenamente de este deporte y evitar contratiempos, es crucial adoptar prácticas adecuadas desde el inicio.
El próximo 25 de enero, la ciudad de Sevilla se prepara para recibir a innumerables corredores en su Medio Maratón, un evento en el que Quirónsalud desempeñará un papel fundamental como Proveedor Médico de Salud. En este contexto, hemos conversado con el doctor Daniel Cansino, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, quien nos ha proporcionado una valiosa perspectiva sobre los fallos más habituales que cometen los corredores novatos.
El doctor Cansino destaca varios errores frecuentes: "Uno de los fallos más comunes es empezar con una intensidad excesiva, sin respetar una progresión adecuada al nivel físico de cada persona. También es habitual no calentar correctamente o no realizar un calentamiento suficiente, así como correr días consecutivos sin conceder al cuerpo el descanso necesario entre sesiones. Además, el uso de calzado inadecuado, que no se adapta ni a la pisada ni al tipo de terreno, son prácticas que favorecen la aparición de las primeras molestias y lesiones".
Estas prácticas incorrectas aumentan significativamente el riesgo de sobrecargas y lesiones, afectando principalmente rodillas, tobillos y pies. Las dolencias más comunes entre los corredores incluyen sobrecargas en las extremidades inferiores, dolor en las rodillas y tobillos, fascitis plantar (dolor en la planta del pie) y periostitis (molestia en la parte interna de la pierna). La Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED) señala que más de la mitad de los corredores sufren al menos una lesión al año, lo que a menudo lleva al abandono de la actividad por la necesidad de reposo prolongado.
Para prevenir estas afecciones, el especialista del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón ofrece una serie de consejos esenciales: primero, seguir un plan de entrenamiento progresivo, adaptado a las capacidades individuales. Segundo, realizar un calentamiento adecuado antes de cada carrera, incluyendo ejercicios de movilidad articular y técnica de carrera para optimizar el rendimiento y reducir el riesgo. Tercero, estirar después de correr, prestando especial atención a los músculos de las extremidades inferiores como cuádriceps, isquiotibiales, gemelos y sóleos. Cuarto, respetar los periodos de descanso, permitiendo que el cuerpo se recupere y fortalezca. Finalmente, utilizar un calzado apropiado y específico para correr, que se ajuste a la biomecánica de cada persona y al tipo de superficie sobre la que se corre.
Es fundamental consultar a un especialista si el dolor persiste por varios días, impide correr con normalidad o aparece al caminar. Una mala gestión de las lesiones puede agravarlas, por lo que una valoración profesional es crucial. Correr aporta numerosos beneficios: mejora la salud cardiovascular y respiratoria, ayuda a controlar el peso y fortalece el sistema musculoesquelético. Además, contribuye positivamente a la salud mental, reduciendo el estrés y la ansiedad, y mejorando la calidad del sueño. Con una preparación adecuada y atención a las señales del cuerpo, el running puede ser una fuente inagotable de bienestar.