El 'truco de la canasta' para mantener el orden en hogares con niños

Instructions

En hogares con niños, mantener el orden puede parecer una misión imposible. Los juguetes, libros y diversos objetos parecen tener vida propia, desorganizando el espacio constantemente. Esta realidad, compartida por muchos padres, ha llevado a la búsqueda de soluciones prácticas que alivien la carga de la limpieza diaria.

La reconocida influencer Valentina Chavero, conocida en redes como “valechavero”, ha revelado una estrategia ingeniosa que promete simplificar la organización del hogar, especialmente en familias con hijos. Su método, denominado “truco de la canasta”, ha ganado popularidad rápidamente por su simplicidad y efectividad, ofreciendo a los padres una alternativa para lograr un ambiente más ordenado sin caer en la obsesión por la perfección.

La esencia de esta técnica radica en la colocación estratégica de una cesta, caja o contenedor atractivo en un lugar central de la casa, como el pasillo o la entrada. A lo largo del día, cualquier objeto que no esté en su lugar designado se deposita en esta canasta. Esto evita la necesidad de ir habitación por habitación devolviendo cada elemento a su sitio de forma inmediata, reduciendo así la sensación de estar constantemente recogiendo.

Este sistema no solo ayuda a ocultar el desorden momentáneo, sino que también transforma la dinámica familiar en torno a la limpieza. En lugar de reprimendas constantes, la canasta se convierte en un punto intermedio entre el caos total y una disciplina rigurosa. Al final del día o de la semana, se vacía la canasta y se clasifican los objetos. Si los hijos son mayores, se puede establecer la norma de que los artículos que permanezcan en la canasta por un tiempo prolongado serán donados, inculcando así un sentido de responsabilidad sobre sus pertenencias. Para los más pequeños, la canasta sirve como una herramienta didáctica para comprender que cada cosa tiene su lugar, sin que ello derive en conflictos.

El verdadero valor de este enfoque reside en fomentar la colaboración y la responsabilidad compartida. Se enfatiza que el mantenimiento del hogar es una tarea conjunta, enseñando a los niños la importancia de contribuir al bienestar común. Este método promueve una convivencia más armónica y subraya que el cansancio parental no debe traducirse en gritos o amenazas, sino en soluciones que promuevan la comprensión y el aprendizaje mutuo.

En última instancia, el “truco de la canasta” nos recuerda que la vida familiar no tiene por qué ser una búsqueda incesante de la casa perfecta. Los recuerdos más valiosos de la infancia de nuestros hijos no serán la impecable organización de nuestro hogar, sino los momentos de juego, las risas compartidas y el tiempo de calidad que pasamos juntos. Esta estrategia ofrece una solución realista que equilibra el orden con la priorización de la felicidad familiar, reconociendo que, aunque el orden puede esperar, la infancia es un tesoro que no lo hace.

READ MORE

Recommend

All