Un estudio pionero ha arrojado luz sobre la posibilidad de detectar la enfermedad de Alzheimer en sus etapas más tempranas a través de la observación de la retina. Investigadores han identificado que cambios sutiles en las células inmunitarias de esta estructura ocular, visible mediante métodos no invasivos, pueden señalar el inicio de procesos neurodegenerativos mucho antes de la aparición de síntomas clínicos.
Hallazgos Clave de la Investigación sobre el Alzheimer y la Retina
En enero de 2026, un equipo multidisciplinario del Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramón Castroviejo de la Universidad Complutense de Madrid, en colaboración con la Universidad Carlos III de Madrid, el Brain Science Institute de RIKEN, la Nagoya City University (ambas de Japón) y el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), hizo un anuncio significativo. Sus hallazgos, publicados en la revista científica Frontiers in Aging Neuroscience bajo el título ‘Early and progressive retinal microglial changes in APPNL-F/NL-F mouse model of Alzheimer’s disease revealed by an automated image analysis software’, revelaron alteraciones precoces en las células de la microglía retiniana en modelos animales de Alzheimer.
La investigación se centró en la retina, una extensión del sistema nervioso central que ofrece una 'ventana' accesible y no invasiva al cerebro. Utilizando un modelo murino que reproduce fielmente aspectos de la enfermedad de Alzheimer, los científicos observaron cómo la microglía, células inmunitarias del sistema nervioso, mostraba cambios morfológicos tempranos indicativos de una activación de la respuesta inmunitaria. Para cuantificar estos cambios de forma objetiva, se emplearon técnicas avanzadas de marcaje celular y un sistema automatizado de análisis de imágenes denominado MorphoSomas.
Según la Dra. Sánchez-Puebla, investigadora principal, estos cambios morfológicos sugieren una activación inmunitaria temprana en el sistema nervioso. La Dra. Inés López-Cuenca destacó que la combinación de métodos experimentales con herramientas de análisis automatizado mejora la fiabilidad y reproducibilidad de los resultados. Aunque los resultados actuales provienen de modelos animales, este estudio subraya el potencial de la retina como una herramienta complementaria para el seguimiento de la progresión de enfermedades neurodegenerativas y el desarrollo de diagnósticos más tempranos.
Este estudio representa un paso prometedor en la búsqueda de diagnósticos tempranos y no invasivos para el Alzheimer. Si bien los resultados aún requieren validación en seres humanos antes de su aplicación clínica, la idea de que una revisión ocular rutinaria pueda algún día ofrecer pistas sobre el riesgo de Alzheimer abre un nuevo horizonte en la medicina preventiva y el manejo de esta compleja enfermedad. La colaboración entre diversas disciplinas científicas es clave para descifrar los misterios de enfermedades neurodegenerativas, y este trabajo es un claro ejemplo de su impacto.