La rutina diaria, con sus exigencias y vaivenes, a menudo nos empuja a descuidar aspectos fundamentales de nuestro bienestar. Cenamos a deshoras, nos despertamos agotados, y el n\u00famero en la balanza parece subir sin raz\u00f3n aparente. Estos s\u00edntomas, seg\u00fan la experta Meritxell Massons, se deben a un fen\u00f3meno cada vez m\u00e1s com\u00fan: el 'jet lag' metab\u00f3lico. Este desajuste interno, resultado de comer en momentos inoportunos, trastorna nuestros ritmos circadianos y afecta directamente c\u00f3mo nuestro cuerpo procesa los alimentos, impactando en la energ\u00eda, el descanso y, por supuesto, el peso. La clave no reside \u00fanicamente en qu\u00e9 comemos, sino en cu\u00e1ndo lo hacemos. Al sincronizar nuestra alimentaci\u00f3n con el reloj biol\u00f3gico, podemos reestablecer el equilibrio metab\u00f3lico y mejorar significativamente nuestra calidad de vida.
Sincronizando el Reloj Interno: La Estrategia del 'Time Restricted Eating' para Combatir el Desgaste Metab\u00f3lico
El 9 de enero de 2026, la reconocida nutrici\u00f3n Meritxell Massons, de la cl\u00ednica Neolife, ha arrojado luz sobre un concepto cada vez m\u00e1s relevante en el \u00e1mbito de la salud y el bienestar: el 'jet lag' metab\u00f3lico. Este t\u00e9rmino describe un desorden interno en nuestro organismo, provocado por una alimentaci\u00f3n desfasada respecto a nuestros ritmos circadianos, los ciclos biol\u00f3gicos de aproximadamente veinticuatro horas que rigen funciones esenciales como la digesti\u00f3n, la regulaci\u00f3n hormonal y el descanso. La doctora Massons destaca c\u00f3mo esta falta de sincron\u00eda puede conducir a una sensaci\u00f3n de cansancio cr\u00f3nico y un aumento de peso injustificado.
Nuestro metabolismo opera de manera distinta a lo largo del d\u00eda. Por la ma\u00f1ana, el cuerpo est\u00e1 optimizado para procesar la glucosa y utilizar la energ\u00eda. Sin embargo, al caer la noche, las funciones metab\u00f3licas se ralentizan, priorizando la reparaci\u00f3n y el descanso. Romper este patr\u00f3n natural, por ejemplo, con desayunos tard\u00edos o cenas copiosas poco antes de dormir, desorienta al organismo. La nutrici\u00f3n enfatiza que las cenas pasadas las diez de la noche se asocian con una mayor acumulaci\u00f3n de grasa y un descanso nocturno de menor calidad.
Para contrarrestar este efecto, Massons propone la estrategia del 'time restricted eating' (TRE), o alimentaci\u00f3n restringida en el tiempo. Esta pr\u00e1ctica, que ha ganado popularidad en los \u00faltimos a\u00f1os, consiste en concentrar todas las ingestas del d\u00eda en una ventana de entre ocho y doce horas. Por ejemplo, si el desayuno se realiza a las 8 de la ma\u00f1ana, la \u00faltima comida deber\u00eda ser antes de las 8 de la tarde. Durante el per\u00edodo de ayuno, el cuerpo puede dedicarse a la reparaci\u00f3n y al descanso metab\u00f3lico.
La clave del TRE no es reducir dr\u00e1sticamente la cantidad de comida, sino optimizar el momento de su ingesta. Massons subraya la importancia de un desayuno equilibrado y temprano, rico en prote\u00ednas, fibra y carbohidratos complejos, para estabilizar la glucosa y proporcionar energ\u00eda sostenida. Las cenas, por su parte, deben ser ligeras y tempranas, idealmente dos o tres horas antes de acostarse, para facilitar la digesti\u00f3n y garantizar un sue\u00f1o reparador.
Adem\u00e1s de los horarios, la nutrici\u00f3n insiste en la regularidad. Comer a horas similares cada d\u00eda ayuda al cuerpo a anticipar los procesos digestivos y a mantener un equilibrio metab\u00f3lico \u00f3ptimo. La inconsistencia, por el contrario, exacerba el 'jet lag' metab\u00f3lico, dejando al organismo sin referencias claras sobre cu\u00e1ndo activar la digesti\u00f3n o prepararse para el descanso. Mantener rutinas, sin caer en rigideces extremas, es fundamental para el bienestar metab\u00f3lico.
En \u00faltima instancia, la estrategia propuesta por Massons invita a una escucha activa de nuestro cuerpo y sus necesidades. El 'time restricted eating' no es una dieta restrictiva, sino una forma de honrar los ritmos biol\u00f3gicos naturales, garantizando que el cuerpo reciba alimento cuando est\u00e1 mejor preparado para procesarlo y descanse cuando lo necesita. Sin embargo, la nutrici\u00f3n advierte que esta estrategia debe ser siempre individualizada y, en casos de patolog\u00edas o necesidades energ\u00e9ticas espec\u00edficas, es crucial consultar a un profesional de la salud.
La adopci\u00f3n de h\u00e1bitos alimenticios m\u00e1s conscientes y alineados con nuestros ciclos biol\u00f3gicos puede ser un poderoso catalizador para mejorar nuestra salud general. El consejo de la nutrici\u00f3n Massons nos recuerda que la b\u00fasqueda de un bienestar duradero no reside en soluciones r\u00e1pidas, sino en el respeto y la coherencia con el funcionamiento intr\u00ednseco de nuestro organismo. Al prestar atenci\u00f3n a cu\u00e1ndo comemos, podemos desbloquear un mayor nivel de energ\u00eda, optimizar nuestro peso y disfrutar de un sue\u00f1o m\u00e1s reparador, sentando las bases para una vida m\u00e1s plena y saludable.