Grupo Casaverde ha inaugurado un innovador Centro Intergeneracional en Móstoles, un espacio multifuncional destinado a impulsar la salud y un modelo de vejez activa y participativa. Este complejo tiene como objetivo fundamental que las personas mayores se sientan acompañadas, valoradas y dispongan de oportunidades para enriquecer su día a día. Concebido como un referente en convivencia intergeneracional, el centro integra un programa de interacción entre jóvenes y mayores, fomentando el apoyo mutuo y nuevas dinámicas de relación comunitaria.
El establecimiento, fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento de Móstoles y Grupo Casaverde, cuenta con instalaciones de vanguardia diseñadas específicamente para mejorar la actividad física y cognitiva de sus residentes. Dispone de una oferta integral que incluye 200 plazas residenciales, un centro de día con 40 plazas y 39 apartamentos adaptados para diversos niveles de autonomía, todos pensados para garantizar el máximo confort y bienestar.
Cada una de las ocho plantas del edificio funciona como una Unidad de Convivencia Independiente, adaptada al grado de dependencia de cada individuo y enfocada en su activación y bienestar general. Este enfoque se alinea con el Método Casaverde de Humanización de los cuidados, que prioriza la dignidad y la calidad de vida del residente. Los espacios han sido cuidadosamente diseñados con materiales de alta calidad y atención meticulosa a los detalles, incorporando tecnología avanzada y un diseño que maximiza la luminosidad natural para promover un ambiente agradable. Además, todas las habitaciones ofrecen terrazas privadas, facilitando la conexión con el entorno natural y el disfrute del aire libre.
Ubicado en la Avenida Alcalde del barrio de Estoril II, el centro se beneficia de su localización en un entorno tranquilo con amplias zonas verdes y excelentes conexiones de transporte público, lo que facilita el acceso a usuarios, sus familias y el personal. El Centro Casaverde Intergeneracional Móstoles proporciona diversas modalidades de estancia, incluyendo opciones de larga duración, respiro familiar o vacaciones, adaptándose así a las necesidades específicas de cada residente y su núcleo familiar.
Este nuevo espacio representa un compromiso firme con la promoción de un envejecimiento digno y activo, al tiempo que facilita la integración y el intercambio generacional, creando una comunidad donde la experiencia y la juventud se enriquecen mutuamente.