Científicos del Hospital del Mar y del Hospital de Sant Pau han iniciado un ensayo clínico con una inversión de 1.3 millones de euros. El objetivo es determinar si la unión de tratamientos farmacológicos y cambios en el estilo de vida puede frenar el avance del deterioro cognitivo. Este proyecto, liderado por el Instituto de Investigación del Hospital del Mar (HMRIB) en colaboración con el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, busca innovar en la prevención de la demencia a través de la combinación de dos compuestos específicos y una intervención integral en la vida diaria.
El estudio está bajo la dirección de la Dra. Ana Aldea, coordinadora de la Unidad de Investigación Clínica del HMRIB, y el Dr. Rafael de la Torre, coordinador del Grupo de Investigación en Farmacología integrada y neurociencia de sistemas del Instituto de Investigación del Hospital del Mar. La investigación se centrará en evaluar la efectividad y seguridad de una intervención que incluye la metformina, un medicamento utilizado en la diabetes, y el epigalocatequina galato (EGCG), un componente natural extraído del té verde. Este enfoque dual, que ya ha demostrado éxito en la prevención de enfermedades cardiovasculares y la diabetes tipo 2, sugiere un potencial significativo al abordar mecanismos comunes con la demencia.
El ensayo clínico de fase IIb involucrará a 240 participantes con riesgo de demencia, divididos en cuatro grupos de tratamiento durante un periodo de 24 meses. La intervención abarca dieta, ejercicio físico, entrenamiento cognitivo y gestión de factores de riesgo. Se monitorizarán meticulosamente los cambios en la cognición global, la funcionalidad, el metabolismo y diversos biomarcadores sanguíneos. Adicionalmente, se realizarán pruebas hepáticas y renales para asegurar la seguridad del tratamiento, evaluando cualquier efecto adverso. Este meticuloso seguimiento permitirá comprender mejor cómo esta estrategia combinada impacta en la salud cerebral y general de los participantes.
Este esfuerzo de investigación representa un paso esperanzador hacia el desarrollo de estrategias más efectivas y holísticas para combatir la demencia, una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo. Al integrar el conocimiento farmacológico con el poder transformador de un estilo de vida saludable, se abre una puerta hacia un futuro donde la prevención del deterioro cognitivo sea una realidad accesible y esperanzadora para la sociedad.